El día 3 de marzo hemos viajado a la comunidad de Acteal para reunirnos con la mesa directiva de la organización civil de Las Abejas. Allí nos recibió el presidente José Alfredo con quien ya nos habíamos entrevistado el pasado viernes; también conocimos a Juan Velázquez, un sobreviviente de la matanza de Acteal y otros dos miembros de la mesa.

Nos sentamos a modo de panel y ellos nos dieron la libertad de preguntar nuestras dudas y también curiosidades. Escuchamos responder a José sobre los desplazados, sobre la historia de la matanza y sobre las divisiones que existen en Acteal entre priístas/paramilitares, zapatistas y los del colectivo de Las Abejas. También escuchamos a Juan contar sobre su experiencia desde antes de la matanza, en el momento de la misma y al final. Después de un rato terminamos con las preguntas y Juan nos llevó a todos a dar un recorrido por el lugar; conocimos la cooperativa de las mujeres que se dedica a fabricar y vender artesanías en tela como lo es ropa, separadores de libros, bolsas, toallas, etc., conocimos también la iglesia donde se llevó a cabo la matanza por los paramilitares y el santuario donde se encuentran enterrados los muertos. Para finalizar el recorrido nos enseñó un cuarto "de la memoria" donde se hallan fotografías de las personas que perdieron la vida el 22 de diciembre de 1997 y cuadros conmemorativos de cada aniversario de la matanza así como cuadros que otras personas han hecho por la misma como el que al principio de este relato se muestra. El cuadro fue hecho por una extranjera, suiza creo que era, que simpatizando con el dolor de los sobrevivientes decidió pintar su sentimiento plasmando el viaje de los muertos al cielo mediante una analogía con un huevo y las aves que vuelan.

Al término del recorrido dimos las gracias, nos despedimos y salimos rumbo a Yabteclum, donde un grupo de jóvenes nos esperaba. Nos reunimos todos en un gran salón y comenzamos el encuentro cantando una canción llamada "bienvenido" primero en español y luego en tsotsil, al término de ésta nos hemos presentado todos diciendo nuestro nombre, de dónde proveníamos y lo que estudiábamos, además de un movimiento que todos repetían al final de nuestra presentación. Cuando todos nos presentamos los chicos nos hicieron tres preguntas:
-Que si habíamos escuchado sobre el caso de Ayotzinapa, y si así lo fuere, ¿Qué sentía nuestro corazón al respecto?
-Que cómo era nuestra vida diaria y si había sufrimiento en ella
-Y, qué pensábamos hacer después de que termináramos nuestros estudios.
Todas las preguntas me ha sorprendido, especialmente porque son de carácter muy personal, sin embargo a todas he contestado con honestidad. En el caso de la primera, he tenido el atino de decir que me hallaba pintando la letra de una canción que realizaron mis compañeros de filosofía y letras de la UIAP con base a los acontecimientos de Ayotzinapa, por lo que todos al unisono comenzaron a pedirme que cantase la canción, como yo no la recordaba en ese momento les dije que esperaran a que contestaran mis demás compañeras y que trataría de recordar la letra. Yo soy una persona muy penosa, sin embargo su entusiasmo y sinceridad por querer escucharme me convenció así que anoté estrofas que recordaba en una libreta y al término de las respuestas de Edna, Betsa y Aurora he cantado a capella un pedazo de la canción. Al termina mi canto continuamos con las otras preguntas.
Por último nosotras hemos hecho preguntas a ellos sobre su vestimenta, la relación que guardan entre hombres y mujeres y sobre un poco de tsotsil, luego ellos nos han agradecido y hemos pasado todos a comer y al final de la comida, a probar el pastel que nosotras llevamos para ellos.
Al final nos despedimos, dimos gracias y volvimos a San Cristóbal.