El pasado miércoles me he quedado de ver con Julia en la catedral para ir a Equitach, ella llevaba también a Sarah y a sus dos perros; tomamos un taxi y viajamos hasta Corral de Piedras, ya allí conocí a la dueña - que no recuerdo cómo se llama - y comencé a trabajar con los niños.
Primero trabajé con César, un niño que tiene autismo, hicimos varios ejercicios y luego se bajó del caballo porque ya había terminado su terapia. Me fui a la mesa bajo la lona con las mamás de los niños quienes estaban pegando cartulinas a unos dibujos que se subastarían en un evento para recaudar fondos. Estuve pegando un buen rato hasta que llegó un chico nuevo llamado Sebastián que también era voluntario y la jefa nos invitó a ir con ella a la otra pista, fuimos y estuvimos platicando un buen rato mientras ella asistía la terapia de un niño con déficit de atención, después volvimos a la pista 1 y le ayudé a llevar acabo una terapia con Andrés, quien tiene síndrome de down.
Al terminar ella se ofreció a llevarnos de vuelta a la ciudad y en el camino descubrí que ella es de Puebla y fue por muchos años casi mi vecina. Nos ha dejado en la calle Insurgentes, nos hemos despedido y hemos bajado del auto, de ahí me despedí de Julia y Sarah y he vuelto a casa.



No hay comentarios:
Publicar un comentario