El día de hoy he llegado al Hogar y he saludado a Mary, la pareja que está a punto de dar a luz se hallaba ahí, parece que realmente no falta mucho para que por fin se alivie Brenda.
Había yo quedado con Nantzín que arreglaría el pasillo principal ya que tenía muchas cosas estorbando el paso entre el gran calendario, un cuadro, un pizarrón, una mesa y una tabla extraña.
Mientras desclavaba el cuadro de la pared, Judith me abordó y me pidió de favor que fuese al SAPAM a pedir una factura que hacía tiempo que habían pedido pero por alguna razón no se las habían enviado, así que dejé el martillo, tomé las llaves y dinero y salí a la calle; caminé hasta el SAPAM y hablé con un señor respecto al problema, el señor me envió con una mujer escalera arriba misma que llamó a otra mujer la cual pudo ayudarme. Después de haber resuelto el problema, salí y me dirigí hacia una ferretería donde compré cuatro clavos para concreto de 4 pulgadas, pagué y volví al Hogar. Ya allí seguí batallando con el último clavo que me faltaba por desclavar, pero estaba muy duro así que le pedí al esposo de Brenda, Luis Felipe, que me ayudase. Cuando lo logró pasé el cuadro al salón "orugas", un lugar específicamente diseñado para los niños, y lo pegué a la pared, volví al pasillo y comencé a clavar los clavos comprados en la pared, me costó mucho trabajo y terminé bastante adolorida de los dedos y de las manos pero valió la pena el resultado; le llamé a Mary para que me ayudase a colgar la mampara de madera y luego de colgarla fui con su hija, Iromi, a la papelería a comprar papel lustre para adornarlo. En algún momento tuve un inter y me puse a barrer el patio, puesto que estaba lleno de hojas secas de bugambilia. Al final de todo devolví las cosas a su lugar, barrí el pasillo y me fui a la cocina a comer con Mary y sus dos hijos.



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