sábado, 4 de abril de 2015

Clase de computación

El jueves que entró María al hogar, durante la cena, les pregunté a ella y a Angelina si querían aprender algo específico, algo más allá de las cuestiones generales tanto físicas y emocionales del parto que de por sí les van a enseñar en los talleres. María me dijo que ella quería aprender a manejar la computadora, porque si sabes usar la computadora puedes conseguir un mejor trabajo. Yo le pregunté a Angelina si le gustaría aprender a usar la computadora y ella respondió que sí, que le gustaría mucho, así que el día de hoy (sábado 4 de abril) he llevado al hogar dos computadoras y he comenzado a darles clases de computación, comenzando por el teclado y también por algunas funciones de Word.

El taller duró dos horas y al terminar Angelina y Mary se han ido a la cocina a hacer de comer mientras yo atendía a una mujer que vino con Guadalupe de nombre Rosa, ella vino porque Guadalupe la recomendó. Le hice una entrevista y Guadalupe quiso que le hablara a Mary H, lo he hecho para que estuviera más tranquila aunque Mary estaba de acuerdo con mis planes. Acordé con Rosa que debía ingresar hoy mismo al hogar, ella aceptó y quedamos que iría a casa por sus cosas y sus documentos y que volvería a las 5 de la tarde para ingresar al hogar.


Cuando las despedí, fui a la tienda a comprar tortillas, luego saqué la mesa y las sillas al patio y comimos afuera. Estuvimos platicando sobre las cosas que se hacen normalmente en el pueblo de cada una de ellas y Mary habló más sobre sus costumbres en Semana Santa.

Al terminar lavamos los trastes y luego sacamos las computadoras, entonces les ayudé a buscar nombres de bebés. Angelina ya estaba decidida a llamarle a su bebé Ángel Ernesto así que sólo buscó su significado, después se puso a ver vídeos sobre cómo ponerse un rebozo y luego vio algunos de música. Mary por su parte buscó varios nombres que empezaran con A y luego con L, al final eligió el nombre de Leonardo porque le gustó mucho el significado.

Le pregunté a Mary si tenía ganas de hacer macramé y dijo que sí aunque no se le veía muy segura, Angelina seguía muy entretenida viendo vídeos, así que les propuse si querían ver una película. Ambas me sonrieron y dijeron que sí al mismo tiempo. Entonces nos metimos al cuarto de salud porque afuera ya estaba haciendo un poco de frío y se sentaron frente a la computadora para ver la película.

A las seis de la tarde terminó mi turno, me despedí y me retiré a casa.

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